Corina Sabău

Câmpulung, 1975

Es una de las voces más aclamadas de la nueva narrativa rumana. Desde su celebrado debut en el campo de la prosa con Bloque 29, apartamento 1 (2009), que obtuvo el premio al mejor debut en el Congreso de Novela Rumana y resultó nominada al Festival de Primera novela de Chambéry (Francia), así como a los premios de la revista Observator cultural y Prometheus, sus textos han gozado de una excelente acogida tan­to por parte del público como de la crítica y han sido incluidos en varias antologías en Rumanía y en el extranjero. Tras participar como coguionista en la exitosa película de Radu Jude Todos en nues­tra familia, publicó en 2012 su segunda novela, El amor tenía que ser, antesala de la obra que ha supuesto su consagra­ción definitiva, Y se oía a los grillos cantar (2019), nominada a los premios de la revista Observator Cultural y de la Unión de Escritores de Rumanía, y recien­temente traducida también, al francés. Es, además, unas de las fundadoras, junto con la poeta Elena Vlădăreanu, de los Premios Sofia Nădejde de literatura escrita por mujeres.

Hemeroteca

La Lectura

Patricia Pizarroso

El monólogo interno de Ecaterina es un enérgico alegato en pro de la dignidad de la mujer y contra el control de su cuerpo que rompe el tabú sobre los abortos clandestinos: «Tampoco mi sangre es solo mía: son las mujeres como yo, esas a las que no les importan las leyes, que se presentan desangrándose y pretenden que las salves».

Relibro

Ana Doménech

A través de capítulos cortos, pero tremendamente evocadores, Corina Sabău escribe el relato incómodo y descarnado de una mujer que sufrió lo que sufrieron muchas: violencia, incomprensión, desprecio…, y lo hace con las palabras justas y precisas, pero demoledoras.

Relacionados