Quimera
Si les digo que se trata de una novela poscolonial, comprendería que pensaran: “Ay, que me van a reñir… ¿Y tan largo? ¡Uf!”. Pues nada de eso. Antichristie destaca por su tono desenfadado, por su sentido del humor bien dosificado en pequeñas piruetas, por una escritura ágil sembrada de imágenes ocurrentes. Las referencias a la cultura popular contribuyen con éxito a la construcción del tono. Sanyal es rabiosamente contemporánea sin renegar de la tradición, popular o culta: Doctor Who, sí, pero también el Orlando de Virginia Woolf.